22 de junio

Siguiendo con la estrategia de combinar el turismo con el ocio infantil, comenzamos el día dirigiéndonos al monte Petrin, donde hay una réplica (pequeña) de la torre Eiffel desde la cual se tienen las mejores vistas de Praga. Pegado a la torre hay también un laberinto de los espejos (también bastante pequeño) donde se puede pasar un buen rato. Existe una entrada familiar conjunta para los dos sitios, sale a cuenta (unos 500 CHK).

Después del laberinto, nos dirigimos andando hacia el monasterio de Strahov, donde nos han comentado que hay una cervecería artesanal muy interesante. La cervecería se encuentra en la misma plaza del monasterio, pegada al castillo, y hace honor a su fama.

Dedicamos la tarde a pasear por la ribera del rio Moldava, visitando las casas danzantes de Gueri (curiosas) y sobre todo las impresionantes casas modernistas de la calle Masarikovo. También le dedicamos un rato a la islita visitable que está pegada a esta isla, desde donde se tiene una buena foto del Teatro Nacional, y donde se pueden alquilar pédalos para pasear por el Moldava.


Cruzamos el puente para visitar otra vez la isla de Campa, donde se estaba celebrando una fiesta popular muy interesante. Acabamos el día cenando en U Kata, una taberna céntrica, buen servicio -de lo más amable de Praga-, pero nos la volvieron a dar con queso.